Alimentación Mil y una formas de comer fresas

Mil y una formas de comer fresas

La fruta más esperada al final del invierno presenta una tremenda polivalencia


Proveniente del fresal, baja en calorías, rica en fibra, reductora del colesterol malo y reguladora de la digestión. La fresa es una fruta que presenta una gran cantidad de beneficios para el ser humano, entre los que destacan la cantidad de vitamina C y la ayuda a la hora de perder peso. Este tipo de fruta suele consumirse con mayor frecuencia entre los meses de febrero y mayo. Ese periodo es considerado su auténtica temporada y es cuando presenta mejor aspecto.

Dentro de todas sus ventajas, las fresas cuentan con la excelente virtud de ser toda una fruta polivalente. Sus miles de usos la convierten en una de las frutas más consumidas de todas. Se puede empezar el día a su lado, hasta terminar la alimentación diaria con su sabor inigualable. Es muy importante que su conservación se lleve a cabo en un frigorífico o, en su ausencia, en un sitio oscuro y fresco.

Con acompañamiento

El primero de los usos se dirige a uno de los usos más tradicionales que pueden tener. Las fresas, al margen de poder consumirse solas, pueden verse acompañadas por todo tipo de ingredientes: nata, leche, zumo, azúcar, yogurt, chocolate, vainilla, incluso vino. La variedad de acompañantes es tremenda, pero la auténtica protagonista de esta historia es la fresa.

Esta fruta mantiene su nivel de importancia a pesar de los ricos y variados condimentos que pueden compartir con ella el atractivo visual. El verdadero interés recae sobre la fresa gracias a su contundente e insuperable sabor, que se ve bien acompañado por otros condimentos.

Enteras o a trozos, las fresas aumentan su perfección con la compañía de un gran número de sustancias que acrecientan el valor y el interés por degustar un manjar de ese nivel.

Como actriz secundaria

El segundo lugar donde más suele verse esta fruta es en algunos tipos de dulces como las tartas o los pasteles. En estos casos, las fresas juegan una labor secundaria que la hacen obtener algunas líneas del guion de la escena. A pesar de perder protagonismo, consiguen tener un pequeño papel en el filme.

La mezcla de la fresa con el chocolate se ha ido convirtiendo en todo un tópico nutritivo. Las ventajas saludables que presenta nuestra protagonista se ven reducidas con la compañía de este goloso condimento.

A pesar de saltarse determinadas normas lozanas, el híbrido que conforman ambos nutrientes hace que el comensal se deleite en su máxima expresión.

En algunas bebidas

Otro hábitat para la fresa está ubicado en bebidas de todo tipo. Desde los batidos más propios hasta las consumiciones más alcoholizadas. La protagonista del artículo se encuentra en ocasiones sumergida en el interior de cócteles (con o sin alcohol), al mismo tiempo que se haya batida en sí misma.

Después de aderezar tartas, las fresas pueden hacer acto de presencia junto a ciertas bebidas alcohólicas que aumentan sus grados debido al dulce acompañamiento de esta fruta. Su impacto visual tan llamativo y elegante le hace ganar todo tipo de enteros para incrementar la frecuencia con la que emerge en este tipo de escenarios.

Como elemento decorativo

Por último, su excesiva e indudable elegancia le han concedido la oportunidad de exhibirse como todo un elemento decorativo. En camisetas, bolsos, mochilas, joyas, sudaderas… La visualización frecuente de esta fruta en todo tipo de productos de merchandising es toda una realidad.

Su directo y contundente color rojo, acompañado por las pequeñas pepitas y las flores verdes la han llevado a ser todo un fijo en una amplia gama de artículos. Al margen de su ruta gastronómica, las fresas amplían su exhibición al mundo de la moda, como si de una extensión hacia Hollywood se tratase.


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